Hazlo tú mismo

4 abril, 2017
Hazlo tú mismo

No hay nada mejor cuando se está estresado que intentar llevar a cabo algún tipo de manualidad o reforma que te mantenga entretenido y con la cabeza ocupada. A no ser, claro está, que esa actividad te reporte más estrés…  En ese caso olvídate de lo dicho y practica deporte, o relájate en el sofá de casa viendo la televisión o leyendo algún libro. A mí me funciona.

Hace un par de meses me sentía, en cierto modo, fracasada. Si bien es verdad que en el trabajo todo me iba estupendamente, la realidad es que trabajar como comercial nunca había sido mi meta y haberme tenido que conformar con eso supone para mí una desazón importante. Ahora que, teniendo en cuenta la cantidad de paro que hay en nuestro país, supongo que puedo considerarme una persona afortunada, pero ese es otro tema. En casa las cosas no iban mejor, siempre había problemas y sino los había los creábamos nosotros, así que podríamos decir que tampoco era mi refugio y, por eso, decidí crearme uno.

Pensé que si podía transformar la sala de estar, que ahora sólo servía de trastero, en una habitación cómoda y original, mataría dos pájaros de un tiro: haría algo creativo con mis propias manos que me haría sentir más realizada y, además, crearía un espacio íntimo donde pudiera ser yo misma. No me lo pensé dos veces y me puse manos a la obra.

Para empezar, he de aconsejaros que antes de poneros a hacer nada debéis pensar qué es exactamente lo que vais a necesitar. En mi caso no tenía ni idea y compré sólo lo más obvio: la pintura chalk paint que iba a utilizar en la pared y todo tipo de materiales para hacer ese trabajo: brochas, rodillos, mezcladores, etc. También me hice con unos palés que compré a una fábrica del polígono industrial para fabricar muebles rústicos, compré barniz, goma espuma y tela, pero olvidé lo más importante: herramientas, clavos, tornillos, escuadras y otros muchos materiales.

La suerte que tuve es que descubrí esta ferretería online barata que me aportó la facilidad de poder comprar lo que necesitaba sin salir de casa cada vez que me daba cuenta de que había olvidado algo, lo malo es que siempre se me olvidaba alguna cosa y la reforma se hizo eterna…

Cómo reacondicioné mi salita

Con 11 palés de madera fabriqué mi un sofá rústico. Es muy fácil de hacer, sólo necesitas buenas herramientas y los palés en cuestión, no es nada complicado. Se ponen dos palés superpuestos por cada asiento, como yo quería que fuera de tres plazas utilicé para los asientos 6 palés. Luego los uní a lo largo con varios clavos y añadí los respaldos con escuadras y tornillos. Para ello utilicé tres palés más, uno por asiento, y luego añadí en los extremos otros dos palés más a modo de reposabrazos.

Para que no estuviera tan duro compré gomaespuma y la recorté a medida de asientos y respaldos, luego forré las piezas con una tela muy chula que encontré de saldo en una tienda online. Necesité diez metros de tela de doble ancho en total, aunque luego mi madre me dijo que me habría sobrado con 6 o 7 metros si hubiera sabido coser, pero de los errores se aprende, así que no me preocupa demasiado haber perdido tres o cuatro metros de tela.

Luego pinté la pared lateral con la pintura chalk paint, que está muy de moda, y el resto de blanco. Nada más, con esas pequeñas cosas la habitación ya era otra.

Tampoco es que haya acabado ya, para nada, ahora quiero hacer una mesa auxiliar a juego con más palés y una base para un televisor pequeñito. Será mi refugio y mi espacio de creatividad porque, a la larga, también quiero poner un pequeño escritorio con materiales para manualidades, ya que he descubierto que este tipo de actividad me beneficia mucho, tanto mental como físicamente. Y, por supuesto, nadie podrá decir que no me he esforzado,

Gracias a esto aumenté mi autoestima, descubrí un nuevo hobby y conseguí relajarme, tanto en el trabajo como en casa. No se trata de pasarme ahora las horas ocupada con manualidades y  bricolaje olvidándome de todo lo demás, sino de que he encontrado algo que me hace sentir más realizada, a pesar de que mi trabajo no sea el que siempre soñé y a pesar de que las cosas no estén todo lo bien que pudieran estar. Para mí esto ha sido mi medicina, mi cura…. ¿quieres probar?