Cuáles son los principales problemas que ha de resolver un administrador de fincas

20 mayo, 2016
Cuáles son los principales problemas que ha de resolver un administrador de fincas

Voy a compartir con vosotros una conversación que mantuve el otro día con un compañero del Master de Dirección de Empresas que cursé en Formatic-Barna, una escuela de Barcelona de estudios universitarios donde sales muy bien preparado. El caso es que mi compañero se había quedado en el paro, como muchos otros españoles, muchos de ellos bien preparados, porque la compañía para la que trabajaba como director de Recursos Humanos había sido absorbida por otra empresa y esta segunda iba a prescindir de sus servicios, puesto que ya tenían su propio ejecutivo superior en esta área. Y resulta que había encontrado un nuevo trabajo en una empresa de mi sector, el de la administración de fincas, y quería saber cuáles son los principales problemas con los que tenía que lidiar entre los vecinos, independientemente de tener que llevar la gestión de las diferentes comunidades que le asignasen.

Pues bien, esta fue la lista que elaboré para él:

  • Problemas en el garaje con los coches. Estos son de los más habituales. Seguramente alguno de nosotros también nos veremos identificados en alguna de estas casuísticas. Hay vecinos que tratan de meter a calzador en sus plazas de aparcamiento coches demasiado grandes para dicho espacio, por lo que molestan a los vecinos de al lado invadiendo las plazas de estos o dificultándoles la maniobra. Asimismo, otros son los que deciden cerrar su plaza por su cuenta y riesgo, sin preguntar a la comunidad si hay permiso para esto. Hace poco, por ejemplo, rizando el rizo, nosotros tuvimos el caso de un vecino que decidió pintar una nueva raya blanca en el suelo pero que hacía más grande su plaza y sin embargo achicaba la del vecino de al lado. O uno más gracioso todavía en una finca con plazas de alquiler a cargo de la comunidad, donde un vecino le dejó una nota a otro en el coche, anónima por supuesto, indicándole que para aparcar había que pagar el alquiler. Es curioso porque la plaza estaba más que pagada, sólo que el vecino no conocía el coche porque esa persona tenía otra plaza en propiedad y solía dejar allí siempre el coche, no en la de alquiler… Obviamente, la indignación de la persona a la que le dejaron el anónimo fue muy grande, pero como no podíamos dar por hecho de dónde venía, no pudimos hacer nada. Ese vecino lo solucionó pegando un cartel en el garaje exigiendo disculpas y guardándose la nota para enviarla a un perito grafólogo para poder denunciar por injurias y falta al honor al vecino.
  • Animales, foco de problemas. La convivencia con animales dentro de la comunidad suele ser otro de los problemas en los que tenemos que intervenir, especialmente para explicarle las normas de la comunidad al respecto a los vecinos o incluso para elaborarlas nosotros mismos, ya que a veces no existen. Muchos de los vecinos se quejan del hecho de que las mascotas suelen hacer ruido, manchar los lugares comunes o incluso dejar mal olor en espacios cerrados, como puede ser el ascensor. Y está claro que no todos los habitantes de una comunidad son igual de tolerantes que otros.
  • Las zonas comunes y los ruidos. Con la proliferación de las urbanizaciones dentro de las ciudades, son muchas las viviendas que suelen contar con un gran patio interior donde hay desde piscina hasta pistas de pádel (el que ahora parece el deporte de moda en nuestro país) o tenis o incluso columpios para los más pequeños. Lo que es un bien de lujo, por así decirlo, trae también muchos problemas de convivencia, ya que hay vecinos que se quejan de los ruidos que hacen los niños mientras juegan o también, por ejemplo, del que hacen otros que estás practicando deporte, ya sea golpeando la pelota o con los gritos entre los jugadores. Aquí la solución que suele darse pasa normalmente por limitar las horas en las que se pueden utilizar estas instalaciones.

 

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