Accidentes en piscinas

6 noviembre, 2017
Accidentes en piscinas

No nos podemos imaginar el verano sin ir a la piscina. Hay mucha gente que lo prefiere al mar. Otros en cambio, se tienen que conformar con acudir a la piscina. Lo que está claro es que el verano y piscina son términos que están asociados. Pero también es tiempo de resbalones, cortes, golpes con el bordillo y traumatismos. Por eso, muchas veces seguro que te has preguntado ¿qué hacer si se tiene un accidente en una piscina? ¿Ante quién y cómo reclamar?

Pues toma nota porque según el tipo de lesión, puedes tener o no indemnizaciones, y la responsabilidad también varía dependiendo de si es una piscina pública o no lo es. Aunque no es lo común, los accidentes suceden, por lo que tenemos que conocer los pasos a dar y, sobre todo, tomar medidas y consejos para evitarlos.

Los organismos públicos o los propietarios de una piscina de uso público deben cumplir sus obligaciones, ahora bien, no siempre el bañista tiene razón cuando se daña en una instalación de este tipo. Él también debe cumplir una serie de obligaciones, como respetar en todo momento las indicaciones, avisos y advertencias tanto de los socorristas como de los carteles que haya en el recinto. Está claro que si te facturas una pierna por lanzarte en una piscina donde estaba prohibido, poco tienes que rascar.

Estos son los pasos que tienes que dar:

Tomar imágenes del lugar donde ocurre. A ser posible, es mejor hacer una foto panorámica y alguna concreta del lugar. Ahora es fácil gracias a las nuevas tecnologías.

Dar todo tipo de detalle del accidente e intentar buscar testigos que no sean familiares ni amigos, ya que serán más objetivos. Además, conviene tratar de conocer si ha habido otros casos similares en la misma piscina.

Hay que explicar si la asistencia se recibe en el lugar, si se desplazó una ambulancia hasta allí. Es necesario recopilar todos los informes médicos de la lesión tanto los que se produjeron en el mismo momento como posteriores, si los ha habido.

Localiza a un responsable de la piscina y rellenar hojas de reclamaciones donde quede constancia del accidente sufrido.

En caso de necesitar sus servicios, y si se pretende obtener una indemnización que repare el daño, puede ser necesario contratar los servicios de un abogado, e incluso de ir a un juicio.

Hay que andar con mucho ojo, aunque por ejemplo si las piscinas municipales o privadas se rodearan de buenos profesionales se evitarían muchos males. Por ejemplo, a la hora de instalar barras o escaleras de piscina, que muchas veces pueden causar una desgracia por no estar bien fijadas, lo mejor es hablar con empresas profesionales tipo Sempool, una tienda online dedicada a la venta de todo tipo de accesorios y repuestos para la piscina y riego.

Solo hay que ver una de sus escaleras, donde  su cuidado diseño garantiza seguridad contra todo tipo de deslizamientos y cortes. Además se suministran con anclajes para su fijación.

El socorrista

Pero ojo, que los responsables de un accidente son en algunas ocasiones los socorristas, si el percance se debe a que no ejecutaron bien su trabajo. Pero, en última instancia, la responsabilidad recae en la Administración (ayuntamiento, diputación…) en el caso de piscinas públicas o el propietario, en el de las privadas. La justicia así lo ha reconocido en diversas sentencias, en casos de tetraplejia y lesiones en la columna. Esperemos que nadie tenga este problema.